“Uno aprende a escribir versos como aprende a andar en bicicleta: no hay un manual que te diga cómo hacerlo.” Tomás Segovia

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Poemas de Otros. no 1. Jair Cortés.

En esta semana, los invitamos a leer la foja de poesía dedicada al poeta Jair Cortés. Inaugurando nuestro tag de "Poemas de Otros":


Presentamos el poema extenso Caza de familia, del poeta Jair Cortés (Calpulalpan, Tlaxcala, México, 1977). En él se ponen de manifiesto, por medio de insólitas construcciones verbales, las intrincadas relaciones humanas a las que el individuo se somete y se rebela. (Fuente: Círculo de Poesía)

viernes, 17 de septiembre de 2010

CLOU[D]S

Aureliano Carvajal



No estoy para contarlo y sin embargo...

Lo sé. Lo admito,

que he tenido a tantas nubes

y ahora me han cansado:


Soy joven bien dirán las aludidas

pero algo en mi relámpago sorprende,

y no dudo, mis cálculos no fallan,

que alguna o más bien todas,

hinchadas celebrando humedecidas

dejaran caer acaso algún diluvio mitológico,

diciendo:

fui suya,

este chubasco es apenas

un eco de la Fiesta”.


Pero lo digo, lectores, lo confieso

que ninguna nube ahora me sorprende;

de las nubes nevadas me he cansado y

de las nubes de polvo que en la tierra descansan y

de las nubes de lana que duermen entre borregos y

de las nubes que pican el pie de los paracaidístas y

de las nubes floridas que ofrecen cúmulos a mi ventana y

de las nubes, incluso de las nubes cubanas que le bailan a Guillén.


En todo caso

tendría que serle fiel, debo entenderlo,

a una nube distinta a las demás;

pero ¿cómo saberlo?

¿cuál de todas estas tantas nubes

habría de ser la más nube de todas las nubes?

jueves, 16 de septiembre de 2010

Comienza en los retratos

de José Chapa


CUIDADO CON EL POLVO,
es la intimidad de la nostalgia,
el compañero de baile de la luz.

Primero se lleva los estantes y los muebles,
espejos, libros, cosas que pensamos
no podrían ser más amigas del vacío.

Así hasta que acaba con tus huesos,
con la belleza
apenas perceptible de tu voz.

Entonces ya es tarde:
ningún pañuelo humedecido,
ningún esfuerzo en tu sonrisa
lo puede levantar.

Poema para I.C.G.G.

por Juan Carlos Cabrera Pons

Nada hay que pueda yo decirle.
Todo lo que en ella se confirma
ha sido escrito ya para otras tantas.

Sus pies son dos nidos donde abrevan
las aves su discurso matutino.
Su espalda es un arrollo en que discurren
a un tiempo la humildad y la soberbia.
A veces al sentarse una frontera
confusa pero luminosa
abre su falda para bien del mundo.

Nada que no le hayan dicho hay
que pueda yo decirle. Nada
novedoso en estos versos. Nada más:
tropezar con la escritura
y aguantarse.